miércoles, 29 de abril de 2015

Yo no tengo la culpa

Todos tenemos derecho a enojarnos, eso ni se cuestiona. Pero una cosa es enojarte y quedarte con tu coraje, y otra es enojarte en un lugar, por alguna circunstancia y llegar y desquitarte con personas que no tienen la culpa y que además de todo, digamos, para acabarla de chingar, te estaban esperando. No hay discusión, ni es justo ni se justifica. No tiene sentido (diría dani).
diegonline  Lunes, 28 Febrero 2005 21:51  Enlace Permanente  Comentarios (0)

Todos los días son domingo
La situación no mejora
Sigue igual, que no es lo mismo pero se parece. Al final dormimos igual que el día anterior, estamos jodidos. Despertamos torcidos y con el sol pegándonos en la cara, intentando taparnos el sol con un cojín (definitivo, no podemos tapar el sol con un dedo, ni con un cojín). Así que semidormidos bajamos a la alberca de inmediato. Total, si de todos modos me va a dar el sol en la cara, pues por lo menos que lo haga en un lugar donde sí pueda estirarme sin pegarme en las manos y en los pies. 24 horas después, comemos nuevamente, digamos que nos estamos acostumbrando a comer una vez al día, y el resto, vivir a base de líquidos, variados eso sí, pero así es la dieta del vacacionista no previsor. Ya nos vamos de regreso, necesito descansar de estos días de descanso, me hace falta dormir.

Tan amigos
Soy el peor de los amigos que alguien puede tener, primero porque suelo traer mala suerte, pero en segunda, hace meses que intento localizar a una persona que vive en Monterrey y no he podido hacerlo. Por mail es imposible porque nunca los revisa, al menos los de la cuenta de correo que yo tengo, y no tengo otra. El teléfono de su casa, aunque lo tengo, poco le marco, y cuando le marco me contesta una grabadora. No me puedo quejar de la máquina contestadora porque cuando comienza el mensaje grabado me rio mucho porque suelen poner canciones raras para hacerlo más ameno, no contestarán las llamadas, pero al menos te hacen reir y olvidas para que los estabas buscando. Hace tiempo que se fue y al principio la comunicación era constante, y después se fue extinguiendo y se convirtió en un mail anual, casi siempre compartido con muchas otras personas y en llamadas que contestan aparatos. Y sin embargo, es normal. Supongo que eso pasa con las personas que se van, no importa que tan lejos o cerca lo hagan, es normal. Y sin embargo, a pesar del tiempo y la distancia y los obstáculos que quieran agregarle a esta lista, seguimos tan amigos. Y sin embargo, sin comas ni acentos.

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